Sentí el despertar y vi mi parada pasando rápidamente a través de la ventana. La gente me mira extraño, como si mi desorientación se notara, aunque lo más probable es que haya sido así. Hasta que por fin pisé tierra, y giré sobre mis pies hasta volver la vista hacia mi destino. Cierta canción sonaba en mis oídos, y juntamente incitaba a mis pies a caminar a su ritmo y melodía. Unos pasos armónicos que flotaban por la calle, y unos ojos que miraban un cielo mañanero rodeado de edificios de unos 25 pisos que me encierran dentro de un hoyo infinito, interminable. Junto con esto, pasaban rostros ajenos por mi lado, mirando extrañados mi rostro ido, mientras mi cabeza no dejaba de pensar, de recordar, ni de buscar soluciones.
Un rostro conocido me sonrió, y esperó mi llegada. Un beso en la mejilla nos dimos en forma de saludo. Caminamos juntas, subimos las escaleras, y llegando, solo atiné a tirarme en una de las 40 sillas, en el puesto de siempre. Miraba tontamente como ella estaba terminándolo, y sentí una gran ternura: un regalo para el mejor regalo de mi vida. Cuando lo recibí solo pude mirarlo y concentrar too mi amor en ese objeto, para así llenarlo de mi energía, y poder traspasárselo para que pueda salir adelante y ganar. Es que mi vida se la daré, es que mi tiempo de lo dedicaré, y también mi cuerpo se lo regalaré, y sobre todo, mi amor le entregaré. En una lucha de poderes, en el que solo cave empatar, y recibir el premio juntos y compartirlo.
Blablabla... Por favor quedate callado. ¿No ves que me mareas?. Solo te pido que me permitas apoyar mi cabeza en la mesa, entre mis brazos cruzados, para así poder entrar en sueños, en mis anhelados sueños, que solo me empujan más y más a la irrealidad. ¿Irrealidad? ¡Pues claro! Qué más puedo pedir. Siempre fue así y lo será siempre. A no ser que... Nada, para qué pensar mas allá, si justo anoche di un consejo, que decía que hay que dejar que las cosas fluyan solas por su camino, no presionando nada, de lo contrario se puede marchitar todo lo existente.
Mi amoooor! ... Ups, acaban de tocar el timbre...
De vuelta acá. Awww, qué pena me dio. ¿Cuantas miradas recibí? ¿1... 2? Yo creo que 1, 1 de 7... Solo escuché risas, comentarios, e indiferencia. En fin...
Mi vida acompáñame que tengo sueño. Vamos a dormir juntos a algún lugar, no sé, podemos ir a la playa, o tal véz a la nieve, o al desierto quizás, podemos ir a la selva también. Hay tantos lugares a donde ir, podríamos incluso quedarnos en mi casa y dormir solo una hora, porque las otras... Y te cantaré cuando te tenga junto a mi, ¿Qué canción quieres?.
1 comentario:
¿Què puedo decirte si comprendì solo palabras pero nada de hechos?
Te amo .
Publicar un comentario